El camino de la marca personal | Andrés Macario

Andrés Macario. Palabras, palabras, palabras, como decía la canción italiana. En un mundo en que la palabra pierde valor frente al emoticono, quizá sea cuando más haya que cuidarla. En un entorno en que hasta las palabras se comoditizan, diferenciarse es un reto. En el itinerario sin principio ni fin de la marca personal, las palabras no son lo primero. Lo primero es conocerse.

El camino hacia la marca personal | Andres Macario en Planimedia

¿Qué me ocurre hoy? Te miro y es como si fuera la primera vez. ¿Qué eres? Así continúa la canción de amor italiana. Parece describir el proceso que debe anteceder a la definición de la marca personal. No se trata de ponernos etiquetas sino de mostrar algo de nosotros que llegue a enamorar. ¿Qué somos? Es probablemente la fase más difícil del proceso. Hay que remover todo y extraer la esencia, como en la alquimia.

Esta es una reflexión que viene de un artículo muy acertado de Guillem Recolons en el que habla de “Palabras inútiles y marca personal“, previniendo de los movimientos que nos empujan a adoptar etiquetas. Todos eligen las mismas, como ocurre en la estadística de todo fenómeno sociológico. El resultado es que, uno, no nos definimos y, dos, quedamos indiferenciados. Tras leer el artículo quise plasmarlo en mi blog a través de una infografía con las palabras que no aportan a tu marca personal. Cuando después he seguido pensando en el tema, me he dado cuenta de su trascendencia para la vida de las personas.

Si nos definimos con unos términos que encontramos en un post o un ranking de términos, después trataremos de aparentar y encajar con la imagen que describen los vocablos. Dejaremos de buscar el verdadero camino que nos permite aportar a la empresa y la sociedad. Quedaremos, como dice la canción, como la frase de amor empezada y nunca terminada.

La búsqueda de la marca personal

Hemos de buscar el camino para definir la marca personal. Cuál es la esencia de nuestro talento. Qué hemos aportado y, sobre todo, qué nos reconocen que hemos aportado. ¿Realmente somos líderes? No todos podemos serlo. Quizá nuestro papel sea más el de aglutinador o el de generador de ideas. ¿De qué sabemos de verdad? Por ejemplo, si tenemos un blog, ¿por qué términos nos buscan? O bien, ¿qué cualidades recomiendan los demás en nuestro perfil de LinkedIn?

Guillem pone el ejemplo del término “apasionado”. Su uso está generalizado en los currícula, ¡pero también en los perfiles de Twitter! Muchos la utilizan sin ni siquiera aclarar previamente quiénes son, qué son, qué quieren y qué aportan. Quizá seamos más analíticos o cumplamos la función de bajar a tierra las ideas brillantes de otro miembro del grupo. Puede ser que incluso en alguna ocasión nos lo hayan dicho colegas o amigos. Es importante prestar mucha atención al feedback de las personas que nos rodean, solicitarlo incluso a aquéllos con quienes tengamos cierta confianza o, por su situación, creamos que nos van a responder con sinceridad.

Es importante también darse cuenta que ser entusiasta de un tema no significa ser estudioso del mismo ni especialista. Nos pueden encantar las redes sociales pero ser especialista en ello conlleva un trabajo serio de análisis, planificación y seguimiento de resultados. El entorno digital hace accesibles muchos campos y a veces desdibuja -sólo aparentemente- la línea que separa al usuario del profesional. Las rosas y violines -sigue diciendo la canción- cuéntaselos a otra.

La búsqueda de la marca personal es un camino que no termina nunca porque vamos evolucionando y también cambia el entorno en el que nos movemos. Por lo que es fácil que nuestro papel en la empresa y en la sociedad vaya cambiando. Por lo tanto, tenemos que someternos a una evaluación continua, estar atentos a las aportaciones que perciben destinatarios y testigos de nuestras acciones. Ver si lo que somos para los demás -nuestra marca personal- coincide con lo que denotan los términos con los que nos definimos. Seguir creciendo en esos términos que, más que un terreno ganado, señalan un destino.

“Parole, parole, parole. Palabras, palabras, palabras. No quiero más caramelos. Si tú no existieras, habría que inventarte”. Consigamos enamorar con nuestra marca personal. Evitemos las máscaras y los convencionalismos. Trabajemos por lo que queremos ser, ¡hoy y en tres lustros!

Sobre Andrés Macario

Foto de perfil de Andrés Macario

Andrés Macario Gañán es el director general de Vacolba, partner de negocio orientado a la venta en entorno digital. La clave de su éxito es el foco en resultados, la excelencia en el desempeño y la flexibilidad en la implementación. Ofrece una solución llave en mano, acercándose al usuario final a través de profesionales especialistas en ventas de calidad.

Vacolba nació para ayudar a las empresas a impulsar sus ventas en el nuevo entorno digital y se ha consolidado como partner de importantes marcas como Vodafone, Movistar, Sanitas y Tyco.

Andrés está muy presente en el mundo digital a través de su blog andresmacario.com y Twitter @andresmacariog donde ofrece consejos para la transformación digital de las organizaciones y pautas para ser CEO digital.

Colabora en numerosas publicaciones y blogs como PuroMarketingTicsyformacione-volucion de negocio digitalsoy.marketing y ha escrito artículos para medios como El Norte de CastillaEl Mundo de Castilla y León o Tribuna.

 

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