El mercado tradicional se vuelve online

Tenía que llegar y por fin ha llegado para beneficio de los consumidores. Las tiendas de alimentación y mercados de toda la vida comienzan a vender online. Ya es posible, gracias a alianzas con empresas de distribución, que el carnicero o el pescadero de confianza pongan su género en tu casa a golpe de clic y en un tiempo mínimo.

El mercado tradicional se vuelve online - Planimedia

El mercado tradicional se vuelve online – Planimedia

En un momento en el que el comercio electrónico en España no para de crecer, alcanzando «la cifra récord de 5.414 millones de euros en el primer trimestre del año», según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el mercado tradicional está reaccionando para no perder cuota de mercado ante la amenaza de las grandes superficies.

La batalla no ha hecho más que comenzar en un sector donde la cuota de mercado en alimentación es todavía muy baja y las previsiones de crecimiento muy elevadas. Los pequeños distribuidores y comercios tradicionales -que mantienen una cuota del 46% en productos frescos- han buscado estrategias para lograr ese posicionamiento y superar, así, una de sus principales barreras: el plazo de entrega. Hacer la compra online ya no significa tener que esperar más de 24 horas por tu pedido.

El mercado tradicional también online en Amazon

Lo hemos visto, hace escasos días, con la llegada de Amazon Fresh al madrileño Mercado de la Paz, que se ha convertido en el primer mercado del mundo que repartirá sus productos frescos a través de Amazon en un plazo de una o dos horas. Según el gerente del mercado, «esto es un paso más para el reposicionamiento como operador de comercio minorista destacado en la venta de productos frescos, congelados y de comida para llevar a casa» y los clientes del mercado podrán disfrutar de sus productos frescos de siempre en casa.

Otro de los movimientos estratégicos en esta línea, es la alianza de Ulabox, supermercado puramente digital, con socios de tiendas locales en Madrid y Barcelona como el Mercado de San Antón y el de Chamartín. Esta integración del comercio local se materializa en que ellos les “digitalizan”, vendiendo sus productos frescos a través de su web y Ulabox, por su parte, cuenta con productos frescos para una cesta de la compra que se entrega en menos de 24 horas.

Esta nueva opción es una apuesta por el futuro más próximo, ya que se dirige a los compradores online más jóvenes. Los más mayores seguirán yendo al mercado a charlar con su carnicero de toda la vida y ver con sus propios ojos que meten en la cesta de la compra. Pero no sólo ellos. A muchos nos gusta ver el producto, el olor del mercado de siempre, la conversación frugal o experta con quienes atienden los puestos. Con la venta digital, en este sector concretamente, se podría perder el valioso asesoramiento personalizado del profesional del mercado. Por eso vamos a ver aparecer nuevas fórmulas integradoras que aporten asistencia personal en la venta a través de los canales digitales. El comercio tradicional, también quiere ser digital y no perder clientes. Pero lo que nunca debe perder es el valor diferencial de lo de siempre.

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